
Estos días he estado trabajando en un molinillo de café muy antiguo...
No tenía muy claro que hacer con él, era un encargo y la responsabilidad se acentúa cuando no sabes si el resultado final será del agrado de su propietaria. Me consta que sí, así que misión cumplida y yo doblemente contenta...
El primer paso fue lavarlo, y como seguramente estaba teñido con anilinas a juzgar por como quedó ( fue desapareciendo el color por zonas...), lo lijé y le di dos capas de tapaporos. Una vez seco, algo más de lija y dos manos de acrílica color chocolate, una capa de medium craquelador y una de acrílica color tapioca. Me pareció que esta técnica le haría guardar en cierta medida el sabor antiguo...
El hierro lo pinté con acrílica color bronce y el tirador del cajón y el pomito en marrón chocolate. Por último, quedaba decorarlo, y decidí combinar un par de detalles (mariposa y flores) con la técnica de decoupage, y con una plantilla de stencil terminé de decorar los dos laterales y la cara posterior.
Éste es el resultado, bonito ¿verdad?