Siempre es muy agradable visitar Roma..., admirar sus monumentos históricos, artísticos y religiosos es todo un placer para la vista, una ciudad donde el arte y la historia convive de una forma única con el pulso de la ciudad, y con el ir y venir de sus ciudadanos y el gran número de turistas dispuestos a saborear esta ciudad tan especial..., es la tercera vez que la visitamos y siempre quedan muchas cosas por ver, y eso que las jornadas son verdaderamente maratonianas, donde el cansancio siempre acaba haciendo acto de presencia, supongo que también agravado por el intenso calor, pero bien merece la pena visitar lo máximo posible..., recorrer sus calles adoquinadas..., mezclarse con sus gentes de carácter similar al nuestro tan acogedoras..., y por supuesto otro aliciente añadido, su sabrosa gastronomía, que de la pasta y las pizzas hacen maravillas, eso sí, tardaré unos días en hacer spaguettis o macarrones..., ni que decir de los helados..., o los tartufos en la Piazza Navona...
Cómo que " una imagen vale más que 1000 palabras", no me extiendo más y aquí tenéis unas cuantas,
¡ah se me olvidaba!, la música si la queréis escuchar mejor, lo de siempre, hay que parar la del blog que está al final de la página...








